sábado, 16 de marzo de 2013

Dolores de Adriano, dolores de todos


    "Esta mañana pensé por primera vez que mi cuerpo, ese compañero fiel, ese amigo más seguro y mejor conocido que mi alma, no es más que un monstruo solapado que acabará por devorar a su amo. Haya paz... Amo mi cuerpo; me ha servido bien, y de todos modos no le escatimo los cuidados necesarios."

Marguerite Yourcenar; Memorias de Adriano (Mémoires d’Hadrien). Traducción: Julio Cortázar (1994) Salvat.

No hay comentarios:

Publicar un comentario